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miércoles, 10 de diciembre de 2008

CABRERA Y ARMENIA




Hermoso día para morir hoy.
Mayo de sol fantástico.
Un sol como limón de luz en el cielo
hace que los hilos eléctricos
marquen una cruz en el suelo.
Palermo es un cementerio los domingos
y en la esquina de Cabrera y Armenia
mientras extraño a Adrián,
el día es hermoso para morir.

Jesús Navarro.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

SIN MIEDO

Sin el miedo que tenía cuando decías amarme,
sin la tristeza venida furiosa en la noche,
sin los ojos del fauno perdido,
sin los labios pesados, mordidos...
la piel ya no es abrigo
y espero de algún modo
volver a sentir ese daño.

Jesús Navarro

RINCON DE LA DISTANCIA

Es muy raro, pasó ya bastante tiempo de aquel final obligatorio. Tanto como para haberme acostumbrado a la cama vacía, las sábanas frías; a mi respiración lenta sin él. Son las cinco de la madrugada y en Benavídez llueve mucho, llora el cielo y lloro yo. Quiero volver a decir que estuve enamorado de alguien a quién me da miedo nombrar porque no sé qué infierno invoco con su nombre, que todo yo me hago rebelión y lloro. Hoy fue raro. Yo venía en el 60 como siempre, de pronto cerré los ojos y pude verlo sentado a mi lado, con la cabecita sobre el vidrio y dormido, viajando no sé a qué destino... no lo quise despertar porque era feliz en su sueño. Los párpados pesados como juicios (diría Benedetti), y su mentón de menta siempre fresca (digo yo).Recordé que alguna vez para su felicidad bastó mi pecho, para su plenitud bastó con que mis ojos los miraran; una vez él me quiso como hasta ahí nadie se había atrevido a quererme y yo no estaba. Abrí mis ojos, miré y él me faltaba. Lloré como lloro ahora en mi castigo, pensando que el recuerdo agonizaba. Yo lo amé también, ¡lo juro! Lo amé con el cuerpo y con el alma; con la sangre, mi esperma y con mis lágrimas. Yo lo amé con mi silencio y las palabras. Lo amé siempre, desde la noche en que me confesé con él, cuando nos hamacamos alto dándonos baños de luna en la plaza de mi pueblo; hasta el momento en que triste me dejaba para ir detrás de otros anhelos. Él me dejaba revolcado en mi vergüenza y mi dolor y yo lo amaba (...). Es muy raro, pasó ya considerable tiempo. Otros amantes queriendo ser amor borraron sus huellas de mi cama, no he vuelto a ir a la plaza y no hago el amor por las mañanas. No camino por las calles que juntos caminamos y no visito la enorme biblioteca ciega que guarda su música en la sala, desde el tiempo en que puntual a las nueve de la noche, por los pasillos me buscaba. Son las cinco y diez, quiero volver a decir que yo también estuve enamorado de ése que se marchó llevándose mi alma; ése que me obliga a llorar en éste rincón de la distancia.

viernes, 22 de agosto de 2008

DE LOS GATOS

Por las noches todos los gatos son pardos,
pero este gato sigue siendo rojo.
Por el fuego que le sale de los ojos,
por el odio de haber sido abandonado.
Camina zigzagueante con su destino cojo.
Por los días, todos los gatos son mansos,
ronronean igualmente a las manos
que acarician su linaje independiente.
En las tardes,
en las tardes todos los gatos del mundo son libres
para elegir sobre qué techos
van a ir a mostrarse enamorados.
Por las noches los gatos del cuento son pardos,
pero éste gato sigue siendo rojo.
Rojo antagónico de inmaduro,
rojo en celo,
rojo sangre,
rojo de semáforo,
Rojo stop.
Que sin hacer caso continúa caminando hacia adelante.
Imprudente gato rojo con la sangre envenenada,
querible gato de Raquel y de otros
con imaginación bendita
sobre la noche negra
con un fondo de promesas
el gato se recuesta
sobre una sentencia de Cortázar,
donde todo es tan libre,
tan posible, tan gato.

jueves, 21 de agosto de 2008

Y ME PREGUNTAN

Y me preguntan desde cuando es que escribo.
Yo respondo: "Desde hace mucho tiempo"
y me guardo el secreto de mi fuente,
la maravillosa motivación de mi soledad.
Y me dicen que es lindo y bueno lo que escribo.
En secreto me entristece ese reflejo.
Si pudiera escribir una poesía romántica,
una canción de amor!
Pero no, mi poesía es caprichosamente solitaria
y no busca reflejo alguno.
Es solitaria y oscura,
solo del dolor es amiga.
Siento mucho este juego perverso.
Siento mucho no poder ofrecerles lo que Neruda.
Pero mi voz no traduce sino maldiciones,
en mis poesías los pinos están siempre secos
y los mares son míos.
No los comparto,
porque en el fondo del mar
las bestias guardan mi secreto.
Y me preguntan desde cuando escribo.
Y yo respondo: "Desde hace tantos muertos!".

OTOÑO QUE ME TRATA COMO QUIERE

Sorda tarde,
fría y de sol en el otoño nuevo.
Muda palidez del gris del cielo,
ciega libertad;
aturdida decisión que me dispara hasta el infierno.
Nada me salva hoy de mi boca corrupta ni de mis ojos en celo.
Nada me rescata de los vicios eternos
mientras los vivos sepultan mis difuntos anhelos.
¿Qué es esta prosa que me roba el pensamiento?
¿Qué es esta prosa que se acrece en mi garganta
viajando a Buenos aires para vender unos besos?
¿Vende el alma acaso lo que siente,
o inventan el que vende y el que compra, que se vende?
Fatigada soledad del mundo mío,
vive siempre en invierno
aunque el calendario le señale primaveras.
Más, recuerda casi siempre como era,
la juventud de aquel que he sido.
Santa tarde que me queda lejos
y utiliza el llanto de ese cielo como espejo.
Muda y ciega y sorda,
zozobra de mi sueño de purrete,
levanta el flamear de la poesía
que en esta tarde vencida de hojas secas,
alguien oye y guarda tu tristeza para siempre.

ECO, ESPEJO, COMPUESTO

Abría las piernas y me daba el corazón.
Gemía dolor y me daba el corazón.
Preguntaba qué ocurría y me daba el corazón.
Me daba el corazón, daba el corazón, el corazón.
Como un eco.
Abría las piernas en “V” de victoria
Y verdaderamente ganaba.
Yo, sólido,Con mi desesperación
Poesías en la sangre bombeaba.

DEL IMPAR

¿He llegado acaso?.
¿He dado certero en lo íntimo del corazón del hombre,
el lugar donde según Bernardez
conviven los perfumes y las armas?.
Hay pasos en la casa pequeña.
Hay sombras en el escenario en que nací.
El continente queda lejos.
Tres corazones laten con la misma melodía.
Los grillos cantan al compás.
El agua del río hace silencio.
El muelle solo.
El día espera.
Un hombre se masturba.
En la habitación contigua, un niño muerto.
El desayuno fue servido para tres que aman
cada cual a su manera.
He elegido.
Tengo la intuición que bien.

UN ALGO QUE NO SÉ NOMBRAR

Mudo,
muerto de luz en tu letra
descubro un sentimiento nuevo,
un estadío de contento y de ternura
que acaba por un momento
con mi malsana costumbre de falsear.
Tu letra, agitada pero mía
vive ahora en mí.
Un eco desde otro punto venido desde lejos
nos une en un norte comprometido
de imágenes y de canciones.
Un algo que no se nombrar,
que Borges diría Aleph,
Benedetti llamaría primavera,
Lorca gritaría que verde y yo con él.
Un bandoneón de Piazzola,
un chiquilín de bachín
tirado en la estación de un subterráneo
medio muerto en alcohol
embebido en tristeza.
Una calle en cruz,
una esquina,
un algo que no se nombrar.
Una carta de la mano de un hombre
que nunca soñé,
una promesa de agua este jueves,
un ir y venir del pasado,
el termómetro roto de la ciudad,
un reloj que se detuvo a las tres
¿Qué voy a hacer,
con esta suerte que me llueve de tus ojos?,
¿qué voy a hacer con ese pulso?,
¿qué puedo hacer con ese cuerpo?.
¿Qué?,
¿Con qué?,
¿De qué?,
¿Por qué?,
¿Qué hay ahí muchacho?.
Un algo que Frida pintó hasta el hartazgo,
un algo que Guevara llamó libertad,
la puerta cerrada de un baño,
una prosa que vuelve a rezar.
Las calas de Diego Rivera tatuadas
que el tiempo blasfemo intenta negar.
No están muertos,
esos,
nuestros muertos.
Es claro que andan intentado hablar

MENTIRAS

Mentiras!
escupes mentiras,
no quieres,
no amas,
no sabes soñar.
Tu cuento es mentira
lo sabe mi alma que se echó a llorar.
Inventas caricias
hablas de futuro
y todo es mentira,
cuento nada más.
Dices que añoras tiempo de alegrías
que nada más quieres pero quieres más.
Yo sé que ambicionas el sol y la luna
muñeco engreída,
todo se te irá.
Porque sólo alejas a los que te quieren
los cambias por cosas,
maldita crueldad,
burla nada más,
a éste, que ciego te amaba
y que indignado se puso a llorar.
La historia es distinta cada vez que cuentas
que nadie te quiso nunca de verdad.
Y así es que conmueves a los que te buscan
para enamorarlos y hacerlos pagar
cuentas de otro tiempo y de otro malevo
porque resentida, te quieres vengar.

TODAVÍA

Y porque no soy sino desde tus manos
y nada me conmueve tanto
como ser invento de esas manos tuyas.

Y porque es así y no de otra manera.
Y porque soy rumor de otoño
en abriles siempre ocres sobre el Delta.


Y porque estás acá conmigo,
golpeando tu ansiedad en mi ventana.

Y porque estás acá, conmigo,
y no estás allá y ya nunca lo estarás.

Y porque no soy sino desde tus ojos,
donde conviven, mi amor,
tu amor y mi veneno.


Y porque soy, sin más ni menos.
Al menos hoy ,

Todavía .

Más nada me conmueve tanto.

MI ALIVIO DE LUTO

Inevitablemente el negro del luto dará el brazo a torcer.
Volveré a respirar.
Ya no seré un ser del mundo asfixiante,
ya no más devoto del santo ocultamiento.
Que mis ojos son más verdes cuando lloro
-dice él-
Se quedarán pues,
mis ojos pardos porque no habrá más llanto.
Pizarnik me cuenta su dolor,
Leopoldo me cuenta su dolor,
Alfonsina, la pobre alfonsina
desborda su dolor.
Yo no quiero lo mismo.

EN UN RINCÓN

En un rincón del corazón
hay una canción en su memoria.
Un tango compadrito que resuena
en mis ruinas y en su gloria.
Así como Malena no cantó su pena,
tampoco yo he de confesar la mía.
¡qué me importa que me digan que fue malo!,
no me importa si no aceptan que fue bueno;
ayer lo quise y eso basta
hoy lo recuerdo y me consuela.
En un rincón del corazón
la pobrecita luz de una vela
ilumina ya cansada
a tamaña oscuridad que me condena
como ilumina la luna a la inmensa noche negra
que canta fatigada un triste tango
que derrama soledad y me envenena.
Bendito corazón enamorado,
que sufres al ingrato que se fue;
ya deja de llorar por todos lados
siempre hay alguien que te ve.

PROSA POPULAR



Mis pasos te persiguen Federico.
Verdes e inmaduros,
Perennes como césped de otoño,
Pequeños y pausados;
Terribles pasos míos.
Cortando calles compañero,
Entre cantos de protesta y mi silencio,
Con militantes conocidos
Y mi pensamiento ajeno.
Caminando, confiado,
Asegurando pelea con la palabra, camarada,
Y mi silencio que también a su modo grita y clama.
Sin pensar, sin imaginar siquiera,
Que pudiera la fuerza venir a atacarme,
Camino mi querido Federico
Con una bandera blanca en la mano,
Desteñida en su tinta roja y verde,
Sucia en la batalla, pero limpia hasta la muerte.
¡Si!,
también es mía esta algarabía
de sentir como un puñal lo diferente.
El gran poema de este pueblo que arremete
Al que resiste y al que somete
¡Sí Federico plebeyo, obrero, soldado; pero nunca esclavo!
¡Sí compañero, salvaje pero no cobarde,
dolido, pero no perdido, humilde, pero nunca cristo.
Verdes, inmaduros,
Como el romance noctámbulo,
Del popular al pueblo; mis pasos te persiguen.
Elegantes los pies que visten mis pasos.
Polvorientos pasos míos.

CONTRA TODO PRONÓSTICO

Contra todo pronóstico
Mantengo el equilibrio
Entre graves, agudas y esdrújulas palabras.
Revuelvo un cancionero popular
De donde puedan las ágiles corcheas
Iluminar mi sombra
Solfeando notas
Y nuevamente
Agudas, esdrújulas, graves palabras
Boyan como mi destino
Contra todo pronóstico.

ESTA BOCA ES MIA (AL PERRO)

Esta boca es mía.
La que te besa los pies y la ternura,
La que no comulga,
La que te maldice
Y la que te busca.
Esta boca es mía.
La que se tropieza con versos y prosas
La que por vos gime,
Zarzuelas y trovas.
La que atenta siempre te canta y te nombra,
La que te pronuncia,
La que te reprocha;
La que usa luto cuando el desamor te aleja,
La que se disfraza la que no confiesa.
Esta boca es mía.
La que no se olvida de la cama angosta
Ni de la calle oscura en que la besaras.
La que no se olvida de aquella terraza,
De aquella ventana donde nos quisimos.
Esta boca es mía.
La que bien conoce lo dulce del beso,
La que bien conserva la sal de tu cuerpo.
La que a solas siempre repite un soneto
Solo por capricho a un amor ya muerto.
La que inventa cuentos,
La que guarda un gesto
Y que por las noches repite un lamento.
Bendita sea, esta boca es mía!
Que llora y que ríe frágil boca mía.
Torpe boca que repite profecía,
Mansa a veces
Otras veces se repite en rebeldía.
Si aún hay algo
O nada queda del amor que nos tuvimos no lo se.
Más aunque todo lo arrastraras a tu huerto,
A mi me queda esto, esta boca es mía.