jueves, 21 de agosto de 2008

EN UN RINCÓN

En un rincón del corazón
hay una canción en su memoria.
Un tango compadrito que resuena
en mis ruinas y en su gloria.
Así como Malena no cantó su pena,
tampoco yo he de confesar la mía.
¡qué me importa que me digan que fue malo!,
no me importa si no aceptan que fue bueno;
ayer lo quise y eso basta
hoy lo recuerdo y me consuela.
En un rincón del corazón
la pobrecita luz de una vela
ilumina ya cansada
a tamaña oscuridad que me condena
como ilumina la luna a la inmensa noche negra
que canta fatigada un triste tango
que derrama soledad y me envenena.
Bendito corazón enamorado,
que sufres al ingrato que se fue;
ya deja de llorar por todos lados
siempre hay alguien que te ve.

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