viernes, 22 de agosto de 2008

OH, CONSUELO

Oh... consuelo que me acunas,
oh, fragancia en abundancia del amor.
A veces vuelvo a ti,
me detengo en tu silencio
y canta, y te pronuncia en demasía el amor mío.

La noche duerme,
oh consuelo que me arrastras
por andenes fantasmales,
oh puro néctar que me embriaga,
oh, tortura que me mata.

Hacia ti se disparan mis plegarias
y en tu río se sambullen mis nostálgias.
Oh , espacio silencioso que me abraza,
cual las brasas que me queman,
en las venas que te aman.


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